Soleados días desde la hermosa ciudad de La Plata!
Tras recuperar fuerzas en Buenos Aires, nos dirigimos todas hacia nuestro último puerto (de momento...). En La Plata nos esperaban con los brazos abiertos, como ha sido en todos los demás lugares; y llevamos dos días aquí, en la preciosa casita de Carolina, dejándonos mimar con tartas exquisitas y el tiempo estupendo que nos está haciendo.
Y compartiendo nuevos entrenamientos con gentes lindas, de otros grupos de espontáneo y de teatro, en un lugar llamado La Fabriquera que tiene una magia increíble; sé de más de uno y de una a las que os encantaría el sitio tanto como me gusta a mí. La fábrica de sombreros se enamoraría de ella, también.
Y ahí vamos... navegando lentamente y sin pausa hacia el final del viaje. Esta noche hacemos la función; La Función, también en la Fabriquera, con la que me despediré de esta aventura maravillosa, de este país, de este viaje... ¡hasta la próxima!
Calmadamente; este final es sólo un hasta luego.
Desde La Plata, con mucho amor... apurando hasta el último suspiro, hasta el último rayo de luz, hasta el último de los abrazos, de las sonrisas, de las miradas, con las que me he ido encontrando en esta tierra fuerte y maravillosa.
(Las fotos llegarán conmigo... muchas otras cosas, también.)
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